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En oaxaca, Crean pieza sonora a través del azar e improvisación


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Los asistentes a este performance atestiguaron, que los sonidos de un juego iban formando una pieza sonora.
A partir de instrumentos como el saxofón, la trompeta, el pandero y la flauta de barro, entre otros, Guillermo Fricke y Efraín Constantino crearon una pieza sonora al tiempo que practicaban un juego llamado Martingale.
La sala Francisco Gutiérrez del Museo de los Pintores Oaxaqueños (Mupo) fue el sitio que Fricke y Constantino eligieron como escenario del juego, donde montaron una representación del baguá para desarrollar su propuesta.
Guillermo Fricke comentó que el juego es azaroso y no hay forma de engañar el sistema, “todo está en la suerte, todo está echado, es un juego de carácter performativo, sonoro y de respuesta binaria”.
Agregó que el juego es para dos personas donde la fortuna de cada uno decide quién es el ganador.
Los asistentes a este performance notaron la colocación de los instrumentos musicales en ocho puntos cardinales y mientras el juego se desarrollaba los sonidos de estos iba formando la pieza sonora.
Y es que el juego comienza cuando uno de los jugadores lanza una moneda, la cual tiene un valor en cada una de sus caras, y quien resulta ganador del volado es el que tiene la oportunidad de elegir su instrumento a tocar y el otro jugador debe tocar el que se encuentra colocado en el lado opuesto.
Cada ronda de improvisación es comenzada y terminada por el ganador del volado, el perdedor interpreta su música momentos después de iniciar el ganador y debe terminar momentos antes de éste.
El juego tiene como objetivo anotar ocho tantos antes que el adversario, esto es ganar al menos ocho volados para ejecutar sus improvisaciones sobre los ocho instrumentos.