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Oaxaca entre los estados con más periodistas asesinadas












Oaxaca, México.- La agencia de Comunicación e Información de la Mujer (Cimac), realizó un diagnostico en el que destacó que de 2005 a 2012, en México han sido asesinadas 11 periodistas en las que destacan reporteras, conductoras y corresponsales.
De acuerdo a los archivos periodísticos registran una en Chihuahua, dos en Tamaulipas, dos en el Estado de México, una en Guerrero, tres en Oaxaca y dos en Veracruz.
Cimac informa que durante los últimos diez años en México ha habido un aumento significativo en la denuncia de casos de mujeres periodistas víctimas de violencia, incrementándose particularmente entre 2009 y 2011.
Respecto a los responsables de la violencia, en 45 por ciento de los casos registrados fue perpetrada por funcionarios implicados en casos de corrupción, desvío de fondos o nexos con el crimen organizado.
Funcionarios públicos y dirigentes de partidos políticos a nivel estatal son los agresores más frecuentes en este registro.
En segundo lugar, con un 17 por ciento, se ubica el crimen organizado, la policía y civiles, según los datos proporcionados por las fiscalías que atienden legalmente estos casos.
El último asesinato fue en el estado de Veracruz el 29 de abril de 2012, donde el cuerpo de Regina Martínez fue localizado en el interior de su casa en Xalapa, fue agredida a golpes y de acuerdo a los peritos murió por asfixia.
Mientras tanto, en ese mismo mes pero de 2010, en esta capital fue acribillada a balazos junto a una amiga suya por un comando armado María Isabella Cordero fue acribillada, quien fue conductora de Televisa Chihuahua.
En septiembre de 2011, la Fundación para la Libertad de Expresión (Fundalex), condenó el cobarde asesinato de las periodistas Ana María Marcela Yarce Viveros y Rocío González Trápaga, quienes se dijeron fueron asesinadas por publicaciones y amenazas.
Cabe destacar que en todos los casos se presentó algún tipo de difamación y cuestionamiento de su vida personal y profesional o fueron revictimizadas tras su muerte, incluso relacionadas con actividades ilícitas, y al menos en dos de los casos el asesinato estuvo directamente ligado a su actividad periodística.