menu

video destacado

Son 50 los legisladores que no tienen titulo.



El 8% de los legisladores federales no cuenta con un título académico de educación superior; esto es
50 de un total de 628 diputados y senadores.
Un legislador federal cuenta únicamente con la primaria, cuatro culminaron hasta la escuela
secundaria, 21 concluyeron la educación media superior, 11 cursaron estudios universitarios pero los
dejaron truncos o no han obtenido el título correspondiente, y 13 tienen carrera técnica.
Adicionalmente, hay 36 legisladores federales que no difunden la información sobre su último grado
académico alcanzado.
De estos 50 legisladores sin título universitario, 37 son diputados federales, lo que representa el 7.4%
del total de 500 legisladores de San Lázaro. En el Senado, 13 de sus integrantes no cuentan con
licenciatura, es decir el 10.1% de la composición de la Cámara Alta.
QUIÉN ES QUIÉN
El senador del PRI Armando Neyra Chávez tiene como máximo grado de estudios concluidos la
educación primaria.
Los diputados del PRI Petra Barrera Barrera y José Alejandro Montano Guzmán cursaron hasta
secundaria, al igual que el senador priista Isaías González Cuevas y la diputada del PRD Josefina
Salinas Pérez.
El PRI registra al mayor número de legisladores que tienen como último grado o título obtenido el de
educación media superior, con 12 congresistas en esta categoría; le siguen el PRD con 11, el PAN con
cinco, Movimiento Ciudadano con dos, y el PT y el PVEM con uno cada uno.

Por otra parte, algunos legisladores cuentan con estudios técnicos. El PRI es el instituto político con
mayor número de legisladores con este perfil académico, con 10; le sigue el PAN con dos, y el PT tiene
uno.
A continuación, te presentamos el listado de los 50 legisladores por partido que no cuentan con
estudios superiores:
PRIMARIA
Armando Neyra Chávez, senador por el PRI.
SECUNDARIA
Isaías González Cuevas, senador por el PRI.
José Alejandro Montano Guzmán, diputado por el PRI.
Josefina Salinas Pérez, diputada por el PRD.
Petra Barrera Barrera, diputada por el PRI.
PREPARATORIA
Alicia Concepción Ricalde Magaña, diputada por el PAN.
Ana Gabriela Guevara Espinoza, senadora por el PT.
Andrés Eloy Martínez Rojas, diputado por el PRD.
Carlos Alberto Puente Salas, senador por el PVEM.
Crystal Tovar Aragón, diputada por el PRD.
Darío Badillo Ramírez, diputado por el PRI.
Esther Angélica Martínez Cárdenas, diputada por el PRI.
Fidel Demédicis Hidalgo, senador por el PRD.
Gloria Bautista Cuevas, diputada por el PRD.
Hugo Jarquín, diputado por el PRD.
Isidro Pedraza Chávez, senador por el PRD.
Lázara Nelly González Aguilar, diputada por el PAN.
Leticia López Landero, diputada por el PAN.
Margarita Flores Sánchez, senadora por el PRI.
María Fernanda Romero Lozano, diputada por el PRD.
Maricruz Cruz Morales, diputada por el PRI.
Marino Miranda Salgado, diputado por el PRD.
Román Alfredo Padilla Fierro, diputado por el PRI.
Rosa Adriana Díaz Lizama, senadora por el PAN.
Salvador Barajas del Toro, diputado por el PRI.
William Renán Sosa Altamira, diputado por el PRI.
ESTUDIOS TÉCNICOS
Alma Marina Vitela Rodríguez, diputada por el PRI

Diana Karina Velázquez Ramírez, diputada por el PRI.
Eduardo Román Quian Alcocer, diputado por el PRI

Eviel Pérez Magaña, senador por el PRI.
Fernando Zamora Morales, diputado por el PRI.
Juan Manuel Rocha Piedra, diputado por el PRI.
Juana Leticia Herrera Ale, senadora por el PRI.
Luis Miguel Ramirez Romero, diputado por el PAN.
María Esther Garza Moreno, diputada por el PRI.
Martha Elena García Gómez, senadora por el PAN.
Rosa Elia Romero Guzmán, diputada por el PT.
Tomás López Landero, diputado por el PRI.
ESTUDIOS SUPERIORES SIN TÍTULO
Elvia María Pérez Escalante, diputada por el PRI.
Gabriela Cuevas Barrón, senadora por el PAN.
Gerardo Villanueva Albarrán, diputado por Movimiento Ciudadano.
José Luis Márquez Martínez, diputado por el PRI.
Karen Quiroga Anguiano, diputada por el PRD.
María Concepción Navarrete Vital, diputada por el PRI.
María de Lourdes Amaya Reyes, diputada por el PRD.
Marina Garay Cabada, diputada por el PRI.
Norma Ponce Orozco, diputada por el PRI.
Rodrigo Chávez Contreras, diputado por Movimiento Ciudadano.
Venancio Luis Sánchez Jiménez, senador por el PRD

¿CUÁL ES EL PROBLEMA?
La diputada perredista Josefina Salinas Pérez, quien estudió hasta la secundaria, relata a
ADNPolítico.com que no continuó con sus estudios porque se casó a los 17 años y formó una familia.
La legisladora mencionó que no considera su falta de preparación universitaria como una desventaja
frente a sus compañeros en el Congreso, ni una limitante para desempeñar su labor de diputada.
“No porque sea mi caso, pero yo digo que no es imprescindible tener un título universitario para
desempeñar correctamente la labor legislativa”, dice Josefina Salinas Pérez, quien explica que más allá
del conocimiento técnico, para ser un buen representante popular es importante mantener la
sensibilidad y el entendimiento de las necesidades de la gente.
“Más de una vez me han dicho: 'Dé qué le sirve a equis político la maestría, el doctorado, si tú en la
práctica, en la cuestión electoral, en el conocimiento de la vida interna del partido, y en el
entendimiento de las necesidades de la gente, te lo llevas de calle'”, presumió.
Fernando Dworak, especialista en temas parlamentarios, coincidió en señalar que el grado de estudios
no es la característica más importante en la labor de un legislador.
"El problema no es tanto el conocimiento técnico o académico que tengan, sino la motivación que
puedan llegar a tener para atender los temas de su distrito", dijo.
El analista añadió que un político que no tiene estudios universitarios sí puede ser un buen legislador,
pues el Congreso también exige a sus miembros liderazgo, negociación y conocimiento de los temas

importantes para la demarcación que representan.
"Aquí entramos a otro debate más amplio: ningún sistema electoral de ninguna parte del mundo hace
que entren las mejores personas para cada puesto, pero esto no tiene que ver sólo con la preparación
académica", agregó Dworak.
Luis Carlos Ugalde, director de Integralia Consultores, también indicó que se puede ser un buen
legislador aunque no se tenga un título universitario.
"Un legislador sin formación universitaria puede ser un buen legislador si tiene la posibilidad de
especializarse, y eso lo hará sólo si ve una carrera de largo plazo en el Congreso.
"Una cosa es la formación académica y otra cosa es el conocimiento de los temas; yo creo que un
diputado de origen campesino, que sepa del campo, aunque no tenga doctorado, puede hacer un
trabajo bien", explicó el exconsejero presidente del IFE.
Ugalde abundó que la eficiencia y el desempeño del Congreso mexicano no es un problema de
formación académica, sino de fallas en las "reglas del juego".
"La responsabilidad política no se construye con títulos universitarios, se construye con la pertenencia
a una institución, la obligación de dar cuentas de tus actos y de ser sancionado por lo que haces o no
haces", explicó.
Tanto Ugalde como Dworak y María Amparo Casar, analista política, se manifiestaron en contra de
quienes han propuesto introducir requisitos académicos-técnicos para poder ser legislador en México.
"Hay quienes han llegado a presentar iniciativas para exigir licenciatura (a los legisladores) como si eso
fuera a hacer al Congreso más responsable", ironizó Ugalde.
"Es completamente ridículo sugerirlo", añadió Dworak.
"Se ha discutido mucho esto en la literatura, pero introducir requisitos de este tipo sería atentar o
disminuir los derechos políticos, entre los que se encuentra el derecho a votar y a ser votado", explica
María Amparo Casar.