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Su producto es tan bueno, que el empresario ha recibido amenazas para que deje de fabricarlo.


Me imagino que el sueño de todo emprendedor es sacar un buen producto al mercado, y a ser posible no engañar a los consumidores. Precisamente esa idea fue la que llevó a cabo el emprendedor Benito Muros, creador de Oep Electrics, las primeras bombillas del mundo con una garantía de 25 años y reparables (si se estropean, no es necesario tirarlas, se pueden arreglar).

Estas bombillas están fabricadas para que tengan una duración de 70,80 ó 100 años, ya que los productos de este emprendedor no han sido fabricados con la ya polémica Obsolescencia Programada, un sistema de fabricación empleado por la mayoría de fabricantes para que los productos dejen de funcionar, obligando a los consumidores a cambiarlos.

Irónicamente, su producto es tan bueno que no puede usar los canales de venta comunes, ya que en el mercado de la distribución, esta empresa tiene prácticamente las puertas cerradas. La mayoría de clientes no quieren su producto, pues no les interesa vender bombillas que no se rompan. En una entrevista que le hicieron en el programa Repor de TVE, Benito Muros leía el texto de algunas amenazas que le habían llegado. Literalmente decían esto:

"Señor Muros, no puede poner el mercado su línea de iluminación sin Obsolescencia Programada. Si usted recapacita y no lo hace, sus deudas en Banco BBVA serán retiradas y obtendrá grandes beneficios en el país donde usted diga. Si por el contrario usted decide seguir adelante con sus planes de comercializar su producto, se embargarán sus bienes y su vida y la de su familia serán aniquiladas"

Teniendo en cuenta que durante el boom de la construcción, se calcula que únicamente en España se vendían más de 20 millones de bombillas al año, está claro que los intereses de esta industria están siendo amenazados por este emprendedor.

Esto abre otro debate, pues en estos casos vemos claramente cómo funciona este mundo lleno de intereses económicos al precio que haga falta. Si hace 30 años, alguien hubiera dicho que se están fabricando productos para que se rompan a posta, le hubiesen tachado de loco o "conspiranoide".

Teniendo en cuenta que en este caso hablamos de una bombilla, ésto nos da la respuesta de qué ocurre con las energías alternativas, con los motores que no necesitan gasolina y a la aniquilación de estudios médicos que van por buen camino en la cura de ciertas enfermedades.

El mundo se vuelve loco. ¿Qué será lo siguiente, que los políticos roben? Solo faltaría eso :)

Os dejo con este interesante documental que habla sobre la Obsolescencia Programada.