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Chiapas, DF y Oaxaca, zonas más peligrosas para los defensores de los derechos humanos



En los primeros 11 meses de 2012 la CNDH recibió 50 quejas por agresiones a activistas.
En México, la vulnerabilidad de los defensores de garantías fundamentales se recrudeció en los
pasados tres años del sexenio de Felipe Calderón. Así lo revelan los reportes de diferentes
organismos nacionales e internacionales.
Datos de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) muestran que en los primeros 11 meses de 2012 recibió 50 quejas por agresiones cometidas contra este sector, 59 en 2011 y 48 durante
2010, cifras que representan 100 por ciento de incremento en el número de expedientes que abrió
entre 2005 y 2009 por esa causa: un promedio de 21 cada año.
El organismo presidido por Raúl Plascencia detalló el lunes que los principales denuncias que recibió
de 2005 a noviembre de 2012 fueron presuntas violaciones al derecho a la seguridad jurídica, a la
integridad y seguridad personal, a la legalidad, a la libertad y a la propiedad y posesión.
Las violaciones cometidas contra los defensores civiles durante este periodo ocurrieron principalmente en Chiapas, Distrito Federal, Oaxaca, Chihuahua y Puebla.
De acuerdo con el Informe especial sobre la situación de las y los defensores de los derechos
humanos en México, publicado por la CNDH en julio de 2011, del año 2005 a mayo de 2011 en el país
se registraron 27 casos de homicidios de personas defensoras de derechos humanos y se
contabilizaron ocho desapariciones. Reportes de la sociedad civil revelan que, entre 2006 y 2011, 161
personas defensoras de estas garantías fueron asesinadas y al menos cuatro desaparecidas.
El pasado 8 de diciembre, Amnistía Internacional presentó el informe Transformar el dolor en
esperanza: Defensoras y defensores de derechos humanos en América, donde documentó más de
300 casos de intimidación, hostigamiento, ataques y asesinatos contra activistas, ocurridos entre enero
de 2010 y septiembre de 2012. Del total de casos, 47 se refieren a ataques ocurridos en México.
El organismo subrayó que en el país los defensores sufren hostigamiento judicial, son detenidos sobre
la base de pruebas deficientes o enfrentan durante años cargos falsos contra ellos porque se les
dictan órdenes de aprehensión.
El informe, publicado por la Oficina en México del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los
Derechos Humanos, afirma que entre 2006 y 2010 se registraron un total de 165 ataques y agresiones
en contra de activistas, de los cuales 98.5 por ciento continúan impunes. Además, se ha documentado
el uso del sistema de justicia para incriminar a los defensores de derechos humanos como un
mecanismo para entorpecer y obstaculizar su labor.
En sus respectivas relatorías para la protección de ese sector, la ONU y la Comisión Interamericana de
Derechos Humanos (CIDH) lamentaron el aumento de las amenazas y hostigamientos en contra de los
defensores en México.
El segundo informe de la CIDH sobre la situación de este sector en el continente afirma que en México

fueron asesinados 61 defensores de garantías fundamentales entre 2006 y 2010, en acciones
cometidas no sólo por grupos criminales, sino también por autoridades del Estado.