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DROGAS, ESCANDALOS, Y DINERO SIGUEN LA PARENTELA DE CANTIFLAS



los apellidos del actor
dura 20 años y no es una comedia, herederos pelean por derechos y
ventilan los trapos sucios

'A los 16 se fue un año a estudiar a Estados Unidos y volvió con todas las adicciones posibles. Desde
entonces no se ha recuperado', dice Eduardo Moreno Laparade sobre su primo, Mario Moreno Ivanova.
Acostumbrado a este enfrentamiento eterno, el hijo de Cantinflas se defiende apacible: ?Bueno, en el
high school hacíamos mucho deporte? Los americanos fomentan mucho las actividades deportivas?.
El último largometraje con los apellidos de Cantinflas dura ya casi 20 años y no se trata de una
comedia, precisamente. El 4 de marzo de 1993 el actor mexicano, enfermo de cáncer de pulmón,
habría firmado un documento en el que cedía los derechos de sus películas a favor de su sobrino,
Eduardo Moreno Laparade. Cantinflas murió poco después. Mario Moreno Ivanova, hijo de Cantinflas,
denuncia que su padre "No estaba capacitado para firmar. En esa fecha ya estaba muy enfermo.
Pasaba mucho tiempo dormido por culpa de la quimio. Si le hubiera querido dejar algo a su sobrino lo
hubiera hecho en el testamento". Desde entonces luchan por los derechos de los filmes en los
tribunales y, la última sentencia (que el hijo de Cantinflas ha recurrido en última instancia), acaba de
dar la razón a su primo, de forma que a éste le corresponderían los derechos de 39 películas. "Esta
disputa es agotadora y eterna", explica Eduardo Moreno Laparade, de 73 años. "Para mí, Mario es
como un delincuente y yo no trato con delincuentes, por eso nunca llegaré a un acuerdo con él", zanja
el primo.
Denunciado por su hijo

Pero este es solo uno de los frentes abiertos de Mario Moreno Jr. Hace seis meses, su hijo Patricio, de
20 años, denunciaba ante los medios de comunicación que su padre lo había inducido al consumo de
alcohol y cocaína desde los 14 años. "Desafortunadamente fue algo que 'armó' mi primo?, nos dice
Mario Moreno Ivanova en conversación telefónica. ?Quiere desprestigiar mi imagen para tener más
posibilidades de ganar en los tribunales. Le ofreció muchas cosas a Patricio a cambio de que
interpusiera la denuncia pero, finalmente no la quiso ratificar?, añade. ¿Qué te pasa? ¡¿Quieres morirte?!", le dijo Mario Moreno Ivanova a su hijo Gabriel cuando descubrió que consumía sustancias. Mario Moreno Ivanova, de 52 años, ha estado casado dos veces. De su primer matrimonio con Abril del Moral nacieron Mario y Valentina. Del segundo, con Sandra Bernat, nacieron Patricio, Marisa y Gabriel. Abril del Moral apoya la versión de Patricio: "Mario Moreno no les ha dado escuela. Los tres chicos han consumido drogas. La única manera de llamar la atención de su padre era demandarlo, por eso lo hicieron". Y da algunos detalles sobre sus tres años de matrimonio: "Llegaba a casa a las siete de la
mañana y se levantaba a las cuatro de la tarde. Yo sabía que era alcohólico y descubrí que también era
adicto a la cocaína".
Después de tres años de matrimonio con Abril, Mario se casó con Sandra. "Se conocieron en el
colegio y fueron novios a los 15. Ella lo estuvo persiguiendo hasta que consiguió casarse con él",
continúa del Moral. "Cuando se fue con Sandra nunca se ocupó de mis hijos Mario y Valentina. En 23
años los ha llamado solo dos veces. Mario es muy simpático, se desvive por sus amigos, siempre invita a cenas a los mejores restaurantes, con los mejores vinos y el mejor champán. Pero ha sido un padre desastroso". Y añade: "Cuando se separó de Sandra, sus hijos [Patricio, Marisa y Gabriel] se
desligaron de sus padres, y Marisa (que tiene actualmente 19 años) estuvo una temporada viviendo en
mi casa. Era una chica problemática. Se iba a tomar café y no volvía hasta el día siguiente. Le di tres
oportunidades y al final le pedí que se fuera".
Cuando le trasladamos a Mario Moreno los comentarios de su exmujer, los encaja con cintura: "La
verdad que me extrañó que Marisa se fuese a vivir con Abril? Mira, Abril y Eduardo están unidos en mi contra desde siempre. De Abril no te puedo decir mucho? No me gusta hablar mal de la mamá de mis hijos pero no es una persona muy cuerda. Tuvo un accidente cuando era niña y sufrió daños cerebrales.
Yo incluso le pedí al neurólogo de mi papá que la tratara. Tiene muchos arranques y dice cosas muy
desatinadas. Yo recuerdo que cuando nos casamos y el juez comentó que no estábamos casados por
régimen de gananciales enfureció de tal manera que si las miradas mataran yo estaría a tres metros
bajo tierra".
La relación con su segunda mujer, Sandra Bernat, tampoco es mucho mejor. Hace unos meses Bernat,
en proceso de recuperación de su alcoholismo, acusó a su exmarido de maltrato físico y psicológico en
un programa de televisión. Las disputas entre ambos a través de sus cuentas de Twitter son continuas.
Vanity Fair ha intentado entrevistarla en distintas ocasiones pero ella ha declinado la propuesta. Mario Moreno, por su parte, le quita importancia a sus peleas: "Bueno? Es que a Sandra le gusta mucho el protagonismo y hace una tormenta de un vaso de agua a raíz de nuestro divorcio".

Mario Patricio y Marisa Moreno Bernat junto a su padre, Mario Moreno Ivanova, y su actual pareja Tita Marbez, ante la tumba de Cantiflas en su centenario (mayo 2012). © Imágenes cedidas por Mario
Moreno y Marisa Moreno Bernat Después de que su hijo Patricio se reconciliara con él y decidiera no ratificar la denuncia, Mario Moreno lo ayudó (al igual que a Marisa), a independizarse: "Vive cada uno en un piso que comparten con amigos y yo se los pago". Aunque aún tiene un problemas con Gabriel, quizá el más rebelde de susvástagos. "Desde hace un tiempo se empezó a juntar con una pandilla de vagabunditos que hay al lado de casa de su madre y adquirió malos vicios como inhalar pintura y pegamento. Yo hablé muy
seriamente con él porque Gabriel nació con un problema congénito de corazón y ya le han hecho
cuatro operaciones. Le dije: '¡¿Qué te pasa?! ¿Quieres morirte?'. Lo metí en un centro de
desintoxicación pero no tiene la salida restringida así que sale cuando quiere", se lamenta el padre.
Los embrollos familiares son ya una constante en la vida de Mario Moreno que recuerda perfectamente el día que su padre le contó que era fruto de una relación extramatrimonial: "Cuando cumplí 18 años medijo que me había concebido con una norteamericana, que había nacido en Estados Unidos y que me trajeron a México a los 15 días de nacer. La esposa de mi papá (la rusa Valentina Ivanova con quien el cómico estuvo casado toda su vida) aceptó inmediatamente la situación". Pero no todo fue tan fácil: "Al cabo de un año mi madre biológica, arrepentida, me reclamó. Ella quería vivir conmigo y mi papá y que él se divorciara de su mujer. Pero eso era imposible y, en la desesperación, se suicidó".
El viejo cómico mexicano tenía razón: "Yo amo, tú amas, él ama, nosotros amamos, vosotros amáis,
ellos aman. Ojalá no fuese conjugación sino realidad".