menu

video destacado

El derretimiento de los glaciares en la Antártida amenaza a varios estados costeros



El derretimiento de los glaciares en la Antártida amenaza a varios estados costeros :

Este fenómeno podría dar lugar a la inundación de los Países Bajos y Bangladesh, entre otros lugares

Nuevos estudios de los indicadores de temperatura mostraron que la capa de hielo de la Antártida se calienta casi dos veces más rápido de lo que se pensaba antes, según revela el artículo publicado en la revista Nature Geoscience.
El derretimiento de los glaciares en la Antártida occidental podría dar lugar a la inundación de estados como los Países Bajos, Bangladesh y Tuvalu, según afirman los investigadores estadounidenses.

"En la parte occidental del continente glaciar la temperatura del hielo aumenta casi dos veces más rápido de lo que se pensaba antes", dicen los científicos del clima en su informe. Desde 1950 la temperatura media anual en la estación de investigación Byrd ha aumentado en 2,4 grados centígrados. La tasa de aumento de la temperatura en el oeste de la Antártida supera tres veces el promedio mundial.

El incremento de las temperaturas provoca el derretimiento de los glaciares y el aumento del nivel del mar. Este fenómeno peligroso amenaza a una serie de estados costeros, entre ellos los Países Bajos, Bangladesh, Tuvalu y los archipiélagos del Pacífico, advierten los científicos. Un grupo de expertos de las Naciones Unidas opina que el nivel del mar podría subir en 18-59 centímetros este siglo.

A lo largo de 2012 los investigadores han hecho una serie de registros climáticos en el Ártico que indican el calentamiento global. Entre ellos, una reducción significativa de la nieve y el hielo marino, y el aumento inusual de la vegetación en la tundra. Estos datos figuran en un informe sobre el estado del Ártico preparado por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE.UU. (NOAA, por sus siglas en inglés).

Los registros científicos de las últimas décadas indican que los procesos son irreversibles y el Ártico no podrá volver a su estado inicial, alertan los científicos.