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FCH MANCHÓ AL MUNDO: ANABEL HERNÁNDEZ


Por: Mónica Maristain

Para la periodista, vivir con guaruras es un precio alto por continuar en la investigación de los asuntos de seguridad nacional. En México en llamas, su último libro, da cuenta de los estragos del sexenio acabado

Aunque no se queja, la vida no es fácil para la periodista Anabel Hernández. Su mundo es el reportaje conseguido en el filo de la información, en esa línea difusa donde nadie quiere hablar y pocos quieren ver, mucho menos verse. Vivir con guaruras en forma permanente, atravesar esos días en que quisiera, como cualquiera, echarse a volar con su familia a un sitio donde nadie la amenace, es un precio muy alto que la autora de La familia presidencial, Fin de fiesta en Los Pinos, Los cómplices de presidente y Los señores del narco paga para investigar y luego informar sobre temas que influyen mucho más de lo que nos animamos a admitir en nuestra vida cotidiana. Por mencionar un hecho que dio la vuelta al mundo y que se descubrió gracias al escrutinio y la fe en el oficio de Anabel,  podríamos citar el caso de las famosas toallas de Los Pinos, durante el gobierno de Vicente Fox y su nunca bien ponderada esposa Martha Sahagún. La ropa de baño de Marthita quedará en la historia como el espejo por donde se mira un México ahogado en la ignominia desde tiempos inmemoriales y que se niega a cambiar la corruptela dominante con una pertinacia difícil de entender y de explicar. Y no porque este país, inmensamente prodigioso, no se merezca la transparencia, el desarrollo, la prosperidad a que sus riquezas naturales y culturales lo obliga o porque su gente, mucha de ella de la calidad moral y profesional de nuestra entrevistada, no haya aspirado con fe prístina dar vuelta el destino de oprobio a que la han condenado los sucesivos gobiernos corruptos. Sencillamente, los cambios no vienen. Se retrasan. Y el tan mentado tercer milenio que para muchas naciones significó la posibilidad de soñar con adelantos científicos impresionantes, la constatación de que viviremos en muchas partes del mundo más y mejor, en nuestro país selló la vuelta al pasado con el regreso del PRI y un país que 12 años de la derecha menos propositiva y más corrupta de que se tenga memoria dejó en llamas