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Eluden años de cárcel con armas de juguete


El uso de una pistola real puede sumar 15 años en la cárcel por un robo calificado, si es falsa no se toma en cuenta la violencia infligida a la víctima.
La diferencia entre usar un arma real y una falsa para cometer un delito son 15 años de cárcel.
Aunque el Ministerio Público del Fuero Común no distingue entre el uso de ambas en el robo calificado, la Ley Federal de Uso de Armas de Fuego castiga con cinco a 15 años a quienes usen un arma de fuego real.
De acuerdo a datos de la Policía Municipal, en la ciudad ocurren de dos a tres asaltos con violencia al día, especialmente por delincuentes armados con pistolas.
Arturo Jiménez, jefe de zona del Ministerio Público especializado en delitos patrimoniales, aseguró que en los últimos tres meses han detectado que uno de cada cinco delincuentes usa una pistola de juguete, que se consigue en los mercados hasta en 15 pesos.
Esto se confirmó con los resultados de estudios de peritos de la Procuraduría General de Justicia (PGJ), que señalan dos aspectos en cuanto a la comisión de robos: tipo de arma falsa, lugar y material donde fue fabricada; y arma real, calibre, mecanismo, funcionamiento y vínculos con otros delitos.
“En caso de comprobarse que el arma no es real sólo se castiga el robo calificado, inmediatamente el fuero federal se deslinda de responsabilidad por el arma porque no es peligrosa, independientemente de que se haya cometido un asalto violento porque eso sólo le compete al Ministerio Público”, explicó el jefe de zona del Ministerio Público.
Sin embargo, las víctimas no diferencian entre una y otra arma al momento de un asalto.
De acuerdo al Código Penal la pena por robo calificado es de dos a siete años de cárcel, y si se usa un arma real sube a 22 años por el robo y por la portación del arma.
“En un robo simple la pena va de seis meses a dos años de prisión, pero se puede incrementar cuando es calificado hasta de cinco años, es decir, la sanción aumenta hasta siete (años) aunque sea por mínimo el monto del robo, debido a que se empleó violencia”, indicó el funcionario.
El Ministerio Público no diferencia si fue un arma real, de juguete, un cuchillo, un palo, un bat o cualquier instrumento con que se pueda amagar a las víctimas, lo que convierte el robo simple en robo calificado.
“La persona no se va a poner a ver si es arma falsa o real, es violencia al fin de cuentas por hacerle creer que el arma es real, el hecho es que el delincuente llegó con un arma independiente de si es de diabolos, de gotcha... parecen reales”, añadió Arturo Jiménez.

Hay que conocer la diferencia

La Procuraduría Federal del Consumidor exhortó a la ciudadanía a saber diferenciar armas reales de las de juguete.
Los al menos 39 modelos de réplicas de revólveres de juguete que se venden en León tienen el cilindro fijo, no está hueco o vacío y no es fácil distinguir que se trata de un arma falsa.
Las pistolas cuentan con mecanismos como percutor, martillo movible o capacidad de cortar cartucho, lo que permite que sean confundidas con armas reales.
Están fabricadas en colores negro, café o gris y son de dimensiones similares a las reales, aunque hay algunas más pequeñas o grandes en colores fluorescentes.
Estos juguetes representan un riesgo para la seguridad de la población porque fomentan violencia, a pesar de que no pueden infligir un daño físico.

Aterrorizan a víctimas

Vinaterías, farmacias, tiendas OXXO y Bara es donde ocurren más asaltos, de acuerdo a la Policía Municipal.
Por lo general los asaltantes van acompañados y usan prendas de ropa como gorras, playeras, sudaderas y chalecos para quitárselas de encima al momento de escapar y que no puedan ser identificados.
Grecia, empleada de una farmacia, narró el asalto del que fue víctima:
“Entró como cualquier cliente, se acercó directamente a la caja a pedir una caja de cigarros, pero cuando levanté la mirada para buscarlos, el hombre rodeó la caja, se paró detrás de mí y me puso un objeto en la espalda.
“No tuve tiempo de ver qué me puso, supuse que era una pistola cuando la persona que me asaltó me dijo que iba a jalar el gatillo si no le entregaba el dinero.
“Sentí miedo de que algo me hiciera, cobré el producto para abrir la caja, el hombre dejó el arma en el mostrador y guardó en una bolsa de plástico el efectivo y producto”.
Para aumentar el terror de la joven el delincuente dejó el arma falsa a la vista.
“El arma permaneció en el mueble de la caja alrededor de un minuto, era negra con gris, larga, con un gatillo como el que traen las pistolas y la punta anaranjada.
“Parecía tan real que tuve la oportunidad de defenderme pero me aterró agarrarla, nunca antes vi una pistola, mucho menos la toqué, sentí terror de que se fuera a disparar en un movimiento”, dijo la joven.